Texto y fotos: Marcela Méndez

Don Arturo tiene 65 años y es una de las cerca de 6 mil 700 personas que se calcula viven en las calles de la Ciudad de México, según el Diagnóstico situacional de las poblaciones callejeras 2017-2018.

Este jueves 26 de marzo, cuando integrantes de El Caracol A.C. se acercaron a él para brindarle información sobre el COVID-19, él aceptó con agrado escucharlos, lo mismo que el ofrecimiento de lavarse las manos y llevarse un par de bolsitas con gel antibacterial para usar en los siguientes días. También se llevó una postal con información sobre el coronavirus y números a los que puede comunicarse en caso de necesitar ayuda, incluido el de la organización no gubernamental.

Don Arturo, lo mismo que otras personas que sobreviven en las calles, aseguró que hasta el momento no ha recibido información oficial sobre el coronavirus, esto a pesar de que por lo menos desde hace un mes –cuando se confirmaron los dos primeros casos de coronavirus en México, el 27 de febrero– ha habido un intenso esfuerzo por parte de autoridades y medios de comunicación por informar a la población sobre los síntomas y las medidas de prevención para evitar contagiar o ser contagiado. Las ruedas de prensa, los hilos de Twitter, las postales en Instagram y las cadenas de información en Whatsapp están fuera del alcance de esta población. Y aunque han escuchado sobre el coronavirus y ven las calles un poco más vacías, algunos de ellos siguen pensando que es un invento del gobierno o no lo consideran un problema importante de salud pública.

La falta de información no es el único problema al que se enfrentan los hombres, mujeres, niños y niñas que viven en las calles. Además, no tienen un espacio en el que puedan aislarse ni agua para lavarse las manos constantemente, lo que les impide seguir las recomendaciones básicas de prevención que han difundido las autoridades.

Atendiendo a lo anterior, integrantes de la organización El Caracol A.C. –dedicada a la protección de los derechos de las poblaciones callejeras en la Ciudad de México– emprendieron la campaña #SOSEnLasCalles para, por medio de brigadas informativas, del 24 al 27 de marzo, explicar a las poblaciones callejeras qué es el coronavirus, cómo pueden protegerse, quiénes podrían estar en mayor peligro y qué pueden hacer en caso de que alguna persona presente los síntomas asociados con el coronavirus.

Las y los integrantes de El Caracol además cargaron en sus mochilas cubrebocas para repartir a aquellas personas que presentan mayores condiciones de riesgo –diabetes, obesidad, embarazo, problemas cardiacos, etcétera–, así como gel antibacterial. También llevaron agua y jabón para comunicar otra de las informaciones que ha circulado por diversos medios: cuál es la forma correcta de lavarse las manos.

La respuesta del gobierno

El jueves de esta semana, 27 de marzo, el gobierno de la Ciudad de México, en voz de Almudena Ocejo Rojo, secretaria de Inclusión y bienestar social, dio a conocer en conferencia de prensa el mecanismo de atención a población en situación de calle durante la contingencia por el COVID-19 para la población de calle y en abandono social.

De acuerdo con Ocejo Rojo, el mecanismo reconoce a dos grupos diferentes: personas que viven en la calle y personas que viven en los Centros de Asistencia e Integración Social (CAIS) sin redes de apoyo familiar o social; los dos, aseguró, comparten condiciones de vulnerabilidad económica, social y de salud.

También informó que los servicios disponibles para la atención a estos dos grupos son: un centro de canalización y valorización (CVC), que es el primer paso de atención a las personas que sobreviven en las calles (se encuentra en el CAIS Coruña), el primer contacto son las brigadas; el Espacio Techo, que es un albergue transitorio en el que las personas pueden estar por el periodo de una mañana, tarde o noche; y los CAIS, que son albergues donde viven personas en abandono social.

Según Ocejo Rojo este mecanismo inició el 2 de marzo. En esta primera fase, que se completó el 15 de marzo, se capacitó al personal de las brigadas y que atiende a los CAIS, se realizaron talleres informativos con residentes de los CAIS, se habilitaron espacios de aislamiento y se emprendió una desinfección diaria de equipo, se colocaron dispensadores de jabón y gel antibacterial y se activó una unidad médica móvil, cuya misión es recorrer las alcaldías con mayor concentración de personas que viven en calle. 

En la fase dos, a partir del 16 de marzo, se prohibieron las visitas externas a los CAIS, se aplica la regla de sana distancia en comedores de los centros (que ofrecen comida tres veces al día) y las brigadas salen a las calles par revisar temperatura y conversar con integrantes de las poblaciones callejeras. Hasta el momento, aseguró la secretaria de Inclusión y bienestar social, no se han detectado casos de coronavirus en residentes de los CAIS o en poblaciones callejeras. En caso de que llegaran a detectar síntomas asociados con el coronavirus, el protocolo consiste en entregarle a la persona un cubrebocas, trasladarla a la unidad móvil o al centro de canalización y notificar a la Secretaría de Salud para hacer las pruebas necesarias.

Hasta el día de hoy los CAIS y el espacio Techo albergan a 2 150 personas y las autoridades aseguran que aún tienen 275 espacios. Según Ocejo Rojo, se calcula que en las calles de la Ciudad de México sobreviven cerca de 4 mil personas, cifra que no se acerca al conteo del Diagnóstico situacional de las poblaciones callejeras 2017-2018, que es el censo oficial más reciente de esta población.

La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró que se habilitarán más albergues en caso de ser necesario.

Mientras se desarrolla la respuesta del gobierno para atender a las poblaciones callejeras, otros esfuerzos desde sociedad civil se han echado a andar. La organización El día después, en conjunto con El Caracol, convocó a las y los ciudadanos a contribuir con donaciones de gel antibacterial y bebidas rehidratantes, como parte de la campaña #ElBarrioMeRespalda.

Twitter: @eldiadespuesmx

El gobierno de la Ciudad de México es el primero en el país en anunciar medidas de atención dirigidas específicamente a las poblaciones callejeras. En otros países, gobiernos y organizaciones no gubernamentales han reconocido que personas que viven en la calle se encuentran entre los grupos más vulnerables ante el COVID-19 y buscan planes para contener el contagio.

En Reino Unido OSC han pedido al gobierno eliminar barreras legales que impiden que las personas sin hogar accedan a alojamientos, proveer insumos de higiene y acceso rápido a pruebas para personas que se encuentran en mayor riesgo; el gobierno busca habilitar oficinas y hoteles para resguardar a personas sin hogar.

También en ciudades de Estados Unidos, como Chicago, el gobierno trabaja en en poner habitaciones de hotel a la disposición de gente que no pueda ponerse en cuarentena o aislarse en casa, así como ampliar su capacidad de refugio.

Si bien el número de personas sin hogar en esos países es mucho más amplio que en México, se ha reconocido la vulnerabilidad en la que se encuentran las personas que viven en las calles y la importancia de ampliar las acciones para protegerlas.

Otras afectaciones

La Jornada Nacional de Sana Distancia, convocada por el gobierno desde el lunes 23 de marzo, también afecta los ingresos de estas poblaciones, cuyos trabajos consisten regularmente en limpiar vidrios, hacer mandados o vender cosas en la vía pública. 

Las poblaciones callejeras existen en todo el país pero son invisibilizadas. Esto no es la excepción en la contingencia sanitaria provocada por el coronavirus. Si ves a alguien que necesite ayuda y puedes hacerlo, no lo dudes; si conoces de alguna organización o grupo que apoye a estas poblaciones en el país, envíanos la información y la difundimos con mucho gusto.

Consulta aquí el directorio de los CAIS en la Ciudad de México.